ANILLO: Aro de metal u otra materia, con perlas y piedras preciosas o sin ellas, que se lleva, principalmente por adorno, en los dedos de la mano.
Su pareja, la ANILLA, de vocación controladora, sale perdiendo pues, sin adorno ni piedra preciosa alguna, termina -no en los dedos de la mano- sino en las patas de las aves para controlar sus movimientos.
Puestas en libretas, hacen sus hojas, de quita y pon.
ResponderEliminarY menudo bien que nos vienen!
EliminarUn abrazo, Aldred
Ay , iba a
ResponderEliminardecir culillo
jajajajaj qué bueno, Orlando.
EliminarClaro! esa sería otra acepción de anillo jajajaaa
Un abrazo!
La anilla a veces también va en la nariz o en los blogs y libretas como dice ALFRED y para anillos, los de SATURNO : )
ResponderEliminarUn besazo guapa.. con anillos y pendientes, sin pendiente : )
Anillos varios que hasta rodean planetas. Pues es verdad, es más importante de lo que parecía!
EliminarAbrazo enorme para ti, amiga!
Las anillas dan mucho juego. Orejas, nariz, ombligo etc.
ResponderEliminarYo para mis papeles, que soy un desastre. Vivan las anillas.
Los anillos un engorro.
Buena semana.
Besos.
jajajaaa visto así, es totalmente convincente, Azurea! pues ea, ¡vivan las anillas! y abucheo a los anillos por engorrosos ;-)Un abrazote!
Eliminar😊 muchas ocurrencias interesantes.
ResponderEliminarBesitos de anís.
Las dos palabras vienen como el anillo al dedo: con intenciones de boda. No se si funcionará la cosa. Ella es controladora y él un adorno de lujo, pero en el fondo muy superficial.
ResponderEliminarsi, si, el anillo muy a menudo viene con "intenciones de boda" :-)
EliminarUn abrazo, Ulla!
El anillo es sinónimo de compromiso. Y la anilla es muy práctica para abrir una lata de conserva. Luego si tiramos de la anilla para abrir una lata de mejillones y llevamos puesto un anillo, adquirimos el compromiso de tomarnos todos los mejillones, o los berberechos, o los...
ResponderEliminarAbrazo amiga.
jajajaaaaaa me encanta. Sabius, me encanta. En la línea de tu ingenio y el de tus relatos.
EliminarUn abrazo!
Mal lo tiene el anillo con su pareja, que se le ha subido a la barra de la cortina...
ResponderEliminarjajaja cierto! la anilla a veces está "un poco subidita" :-))
EliminarUn abrazo!
Ojo, los anillos atan tanto como las anillas (o esclavizan)
ResponderEliminarYa ves, Fackel, incluso a algunos se les llama anillos de "compromiso" :-))
EliminarUn abrazo!
COMPR(O)MISO: dícese del descuidado en la compra.
Eliminarjajajaja siii y (o)mite comprar cosas necesarias...
EliminarTienen una hija llamada "piercing" que se adorna partes del cuerpo inverosímiles.
ResponderEliminarUn abrazo.
siii jajajaa, esa hija les ha salido pelin osada y además le da por el idioma anglosajón :-)
EliminarUn abrazo!
Anillas, muy útiles y funcionales para colgar cortinas.
ResponderEliminarSonrío al leerte.
Agradecida.
Cariños y feliz fin de semana.
Kasioles
Hola, Kasioles! Me alegra sobremanera tu sonrisa al leer.
EliminarMuchas gracias por tu visita y por tus amables palabras.
Un abrazo!
Me encantan las anillas, especialmente si son de calamares, dentro de un pedazo de paz y una cerveza al lado, son deliciosas.
ResponderEliminarAbrazos
Me apunto! una anillitas de calamares con unas de cebollita caramelizada y una cervecita y como dioses en el Olimpo :-))
EliminarUn abrazo, Jubi
Poco original, ya que cuando pensaba lo que te iba a poner leo que Fackel ya te lo habia escrito, que le vamos a hacer.
ResponderEliminarSaludos
Gracias, Emilio Manuel!
EliminarSaludos también para ti!
ResponderEliminarA veces, para ir a juego, los dueños ponen una anilla en las patas de las aves, y ellos se ponen un anillo en los dedos del pie ("patas").
jijiji
Un abrazote, querida Bisi.
jajaaa es que el "ir a juego" une mucho :-))
EliminarUn abrazo fortísimo para ti, guapa Contadora
También muy útiles las anillas. gran problema si nos faltaran.
ResponderEliminarTe contesto aquí a la pregunta de si se veía la Peña de Francia desde Béjar, se me pasó en mi blog. Sí, a lo lejos desde el Castañar.
Buena noche .
Un abrazo.
Ahhh qué bien que puedes disfrutar de esos parajes tan hermosos. La Peña de Francia y su morena Señora, son parte de mis recuerdos de infancia.
EliminarUn abrazo grande, Laura
Hoy tocaba enanillarse como homenaje a esta pareja tan dispar; que el anillo, reconozcámoslo, es algo soberbio mientras que las anillas van más a la pata la llana; lo mismo te sirven para insertar las hojas troqueladas de los apuntes estudiantiles que para hacer que un gimnasta se alce con una medalla.
ResponderEliminarAbrazos y buen domingo.
La anilla tan importante como tu resaltas y sin darse ninguna importancia ella :-)
EliminarUn abrazo, amigo Una mirada. Y que tengas una feliz Semana Santa,
Surge la duda, un anillo es diminutivo de an...?
ResponderEliminarSaludillos ;)
jajajaaaa claro, claro, eso es justamente :-)) por lo menos en Palabrilandia
EliminarAbracillos, amigo!
Volví, primero, para saber si habías actualizado. Y segundo, para comprobar lo que acabo de confirmar: mi comentario anterior desapareció. Y esto tiene una explicación que, si te interesa (y para que no te pase a ti, nunca se sabe), visita mi blog cuando puedas. Tan real como la vida misma ¡y me tuvo que pasar a mí!
ResponderEliminarAy, esto de estar vivo te complica la vida.
Va un abrazo, Bisílaba.
Tomo nota de todo cuanto relatas, Julio David.
EliminarVoy a leerte.
Ah! y por mucho que estar vivo nos complique, es muchísimo mejor que la otra alternativa :-)
Un abrazo para ti, amigo
A una bisílaba, solo me queda corresponder con otra después de leer sus cariñosas letras en mi espacio: Gra-cias.
ResponderEliminarDejo mi huella entre tus seguidores.
Cariños.
Kasioles
Muchas gracias!!
ResponderEliminarAbrazo!